había olvidado lo maravilloso que era tocar el piano. por perrería, lo tenía abandonado y hoy, de repente, aburrido de estudiar, he ido encadenando las notas que contenían mi mano y, con simples terceras arriba y abajo en el teclado, me he sentido bien.
Luego, me han entrado ganas de escuchara Wim mertens.
No hay comentarios:
Publicar un comentario