Acabo de volver de Grecia con una sensación que, no por conocida, deja de sorprenderme: la historia no tiene mucho sentido.
Porque, tal y como lo veo y en términos estrictamente aristotélicos, trata de los accidentes pero le subyace el interés por la substancia, el hombre, y ése no ha cambiado un ápice desde los albores del mundo.
La génesis puede entrañar algún misterio pero no lo demás. Todos los que han sido, son y serán quieren lo mismo, vivir bien, pepetuarse y dejar un recuerdo que otorgue cierto sentido a sus vidas.
Eso se ve en las ruinas de todas las épocas.
Y todo esto viene porque somos unos ignorantes, porque creemos que nuestro desarrollo tecnológico es mejor que el filosófico, mecánico o el que tuvieran en las diferentes épocas. tenían lo que necesitaban , y no iban más allá porque no les hacía ninguna falta.
allá nosotros si queremos pensar que descubrimos algo. No lo hacemos. El método quizá sea diferente, pero el objetivo es el mismo. ¿cuál es?...ni idea.
5 comentarios:
Todo lo que somos tiene relación directa con lo que fuimos, no deberíamos despreciar el valor de nuestro pasado. Ya estamos haciendo historia y algunos se beneficiarán de nuestro trabajo y los avances de nuestra época. También de los atrasos, que no son pocos, a ellos les tocará solucionarlos o buscar otro planeta.
de todas formas, Grecia, Roma, los árabes, la edad media, renacimiento ... todos han avanzado y creado novedades ... no te acabo de entender.
eso depende como entiendas lo de avance. Creo que más que avanzar, la cosa se ha ido transformando, pero en un sentido de las maneras de hacer, no de lo que se quiere conseguir con ello.
nadie pone en duda que el pasado es importante, pero la frase "quien no conoce su pasado está condenado a repetirlo"..bueno, es muy aleccionadora, pero creo que, conociéndolo, también se repite porque las motivaciones son las mismas... es lo de " no hay nada nuevo bajo el sol".
Eso sí, por salud mental y la educación de lo nuevo y lo rápido en que vivimos, es necesario ser ignorantes y hacer como que sí lo hay, supongo que da esperanza.
No creo que las motivaciones sean las mismas. Ni siquiera las de mis padres lo eran, imaginaos la de un romano que empezaba el servicio militar o la de un filósofo griego que miraba las estrellas.
Os veo pesimistas :-))
no, al contrario.
estamos muy bien. mente lúcida, cuerpo sano( será de tanto yogurt).
ah, tenemos algo pa vosotros.
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