sábado, 12 de enero de 2008

día de boda, día de fiesta

resulta que le tenía yo un poco de terror ingrávido a esto de casarse. Y nada, al menos hasta el divorcio, igual que antes.
Un día que empezó curioso (la Montse se despistó haciendo un trabajo y yo me dormí), lo continúo aún siendo más ( dudamos que fuera el día 12 y no el 19 y entramos a la sede del sistricto a preguntar como si fueramos invitados a nuestra propia boda) y tuvo su apogeo cuando mi suegro y testigo, al preguntarle si tenía algún impedimento se mesó la barba, puso cara de repaso mental y dijo sí,si ante la carcajada general. la cosa es que está más sordo que una tapia, ahí está el secreto.

Otra cosa que ha parecido gustar es que cuando la regidora, que gastaba un escote poblado, nos ha preguntado por los anillos, le he espetado un "no, si ya los llevámos puestos" que también ha hecho las delicias de los respetables.

luego una cervecita en un bar cercano y ala, cada mochuelo para su olivo.


5 comentarios:

Julian dijo...

Tremenda noticia, a ver si pronto nos vemos y lo celebramos.

Que seais muy felices y os jarteis de perdices.

el canario cuadrado dijo...

pues si.

saludos desde atenas, capital de 1ala que columna mas gorda!#

Julian dijo...

sabeis griego?

:-DD

el canario cuadrado dijo...

he aprendido algunas palabras basicas de una hoja que me dieron en la agencia ( te lo juro).no se lo digas ni a sara ni a merche, quiero vivir tranquilo

Anónimo dijo...

Y no te lo resumieron en un post it??